Evangelio Y Espiritismo

La Génesis. Capítulo I. Ítem 41. [1]

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Todos aquellos que niegan el carácter religioso del espiritismo, negándole la condición de «cristianismo restaurado», sin duda aún no han abarcado, desde una perspectiva más amplia, la esencia evangélica en la que se estructuran sus principios, y la solidez de sus fundamentos. Examinemos, uno por uno, algunos de los puntos más importantes que conforman el Testamento Kardeciano:

«El Libro de los Espíritus», que se popularizó con mil dieciocho preguntas, sabiamente explicadas a pesar de las sutilezas filosóficas que lo componen, es un código de responsabilidad moral, que comienza con dos proposiciones sobre Dios y el Infinito, y rematado con otras dos, que se refieren al reino de Cristo en los corazones y al primado del bien entre los hombres.

«El Libro de los Médiums», una obra sobre la metodología para el intercambio entre los encarnados y los desencarnados, presenta, desde el principio, una valiosa argumentación sobre la existencia del Mundo Espiritual y recoge, al final, diversas comunicaciones de individualidades desencarnadas, al tiempo que nos invita a un examen serio e imparcial de todos los mensajes recogidos del Más Allá por vía mediúmnica. Es de destacar que la primera página de la selección citada comienza con una significativa advertencia de San Agustín: «Confiad en la bondad de Dios y sed lo bastante esclarecidos para comprender los preparativos de la nueva vida que Él os destina».

El Evangelio según el «Espiritismo» inicia sus propias explicaciones con una juiciosa observación en torno a Moisés y la Ley del Antiguo Testamento, resumiendo a continuación la exégesis de las enseñanzas de Jesús, para concluir con una selección de conmovedores poemas de exaltación a la oración.

«El cielo y el infierno», volumen de reflexiones abiertamente religiosas, tal y como indica el título, comienza analizando el futuro de la humanidad desde un punto de vista espiritual y concluye con un mensaje de Joseph, el ciego, un espíritu de evolución media que insiste en la necesidad del sufrimiento como medio expiatorio de la conciencia culpable, y destaca la excelencia de la reencarnación como auténtica expresión de la Justicia Divina.

«La Génesis» es el último libro de la Codificación. En él se recogen audaces tesis de ciencia y filosofía, a través de dieciocho capítulos, con más de cien artículos, de los cuales una tercera parte se refiere exclusivamente a pasajes y enseñanzas del Divino Maestro; cabe añadir que la obra comienza aceptando el espiritismo en su misión de Consolador Prometido, con la función de explicar y desarrollar las enseñanzas de Cristo, y concluye con admirables reflexiones sobre la nueva generación y la regeneración de la humanidad.

Creemos de buena fe que todos los compañeros, que se han distanciado deliberadamente de la tarea religiosa del espiritismo, actúan así con el fin de protegernos contra la superstición y el fanatismo que la plataforma liberadora de la propia doctrina espiritista nos obliga a erradicar; pero, sinceramente, no entendemos la Nueva Revelación sin el Cristianismo, que es la columna vertebral en la que se apoya.

Esto ocurre porque, si tras diecinueve siglos de teología arbitraria, no habíamos podido llegar a comprender el Evangelio y a Jesucristo sin Allan Kardec, la lógica exige que se proclame que el espiritismo y Allan Kardec se basan en Jesucristo, de principio a fin.

 Emmanuel

“Evangelio y Espiritismo”. Extraído de la obra; OPINIÓN ESPÍRITA. Capítulo 60. Psicografía de Francisco Cándido Xavier, por el Espíritu de Emmanuel.

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[1] “Lejos de negar o destruir el Evangelio, el espiritismo viene, por el contrario, a confirmar, explicar y desarrollar, por medio de las nuevas leyes de la naturaleza, que él revela, todo lo que el Cristo dijo e hizo. El espiritismo elucida los puntos oscuros de la enseñanza cristiana, de tal manera que, con su auxilio, aquellos para quienes ciertas partes del Evangelio eran ininteligibles, o parecían inadmisibles, las comprenden sin dificultad y las admiten; ven mejor su alcance y pueden distinguir entre la realidad y la alegoría; Cristo les parece más importante: ya no es simplemente un filósofo, sino un Mesías divino”. (Libro: La Génesis. Los milagros y las predicciones. Capítulo I. Ítem 41. Allan Kardec).

1 comentario en “Evangelio Y Espiritismo”

  1. Rafael Sanchez Marquez

    Artículo muy esclarecedor. Muchos espiritas se basan en la definición formal de espiritismo para aducir que el espiritismo no es una religión. Y están en lo cierto. Sin embargo, Allan Kardec, en su célebre disertación de la Revista Espírita de diciembre de 1868 matizó que el espiritismo NO es una religión en el sentido institucional clásico porque no tiene cultos exteriores, dogmas, sacerdotes, altares o templos. No obstante, SÍ es una religión en el sentido original etimológico y filosófico del término (religare), dado que constituye un lazo moral y de fraternidad que eleva el pensamiento humano hacia Dios y promueve el bien mutuo.

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